MADRID 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El director general de La Vuelta, Javier Guillén, considera que la carrera española "es una ventana extraordinaria" para mostrar España "hacia dentro y hacia fuera" de un evento que cuenta con "identidad propia y que reconoce que "es un orgullo y una responsabilidad" estar al frente de la gestión.

"No hay mejor deporte que el ciclismo para dar a conocer el territorio. Paisajes, ciudades, cultura... La Vuelta es una ventana extraordinaria de España hacia dentro y hacia fuera", subraya Guillén en declaraciones facilitadas este miércoles por la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid (APDM).

La asociación concederá el próximo lunes uno de sus premios APDM 2025 a La Vuelta a España, con motivo de su 90 aniversario a una carrera que "es un sentimiento, un orgullo y una responsabilidad". "Es una carrera con identidad propia. No digo que marquemos tendencia, pero sí que servimos de inspiración", reflexionó.

En este contexto cobra especial valor el reconocimiento de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid, tras una edición compleja y que Guillén agradece con perspectiva. "Tiene un significado muy especial. Más aún después de lo sucedido en la última edición, pero nada de eso puede empañar 90 años de historia", señaló.

"Que la APDM reconozca a La Vuelta es reconocer a todos los que la han hecho posible durante nueve décadas. Corredores, organizadores, ciudades, aficionados y periodistas, La Vuelta es de todos y eso es lo que la mantiene viva", indicó.

Noventa años después de su nacimiento, la 'grande' mantiene intacta su esencia; y con una identidad que se apoya en dos pilares que se repiten en su discurso como una convicción profunda: emoción e incertidumbre. "Seguiremos potenciando este modelo porque es lo que conecta con el aficionado y da sentido a la competición", añadió.

Desde aquellos pioneros de 1935 hasta las grandes figuras contemporáneas, La Vuelta se ha construido alrededor de sus protagonistas. "Los corredores son lo más importante", recuerda Guillén, citando nombres que han marcado época y han dado prestigio a la carrera como Gustaaf Deloor, Tony Rominger, Roberto Heras, Alberto Contador, Primoz Roglic o Chris Froome. De este último, aseguró que le tiene "un cariño especial por cómo se volcó con La Vuelta".

La capacidad de reinventarse explica buena parte de su longevidad. El cambio de fechas a septiembre, la apuesta por finales decisivos, la internacionalización del recorrido o la manera de narrar la carrera desde la televisión han consolidado un sello propio. "La emoción hasta el último día no es un eslogan, es una manera de entender el ciclismo", incidió el director general de Unipublic.

Esa filosofía tendrá continuidad en la edición de 2026, concebida para "mantener el interés de la carrera hasta el final". Una Vuelta de marcado perfil internacional, con presencia en varios países, protagonismo de la montaña, una contrarreloj larga y etapas diseñadas para ofrecer alicientes diarios. "Será una Vuelta de calidad, pensada para el espectador, fiel a nuestra idea de emoción e incertidumbre", detalló Guillén, convencido de que el recorrido volverá a enganchar a la afición.

La edición de 2026 refuerza además la idea clave de La Vuelta como gran escaparate deportivo y territorial, capaz de unir exigencia competitiva y relato. "Miramos siempre al futuro, con la ambición de ofrecer un gran espectáculo", advirtió el directivo.

En esa historia de 90 años, Madrid ocupa un lugar central y "forma parte del ADN de la carrera", aunque en la próxima edición no podrá albergar la tradicional meta por coincidir con la celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1.