MADRID 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha señalado este viernes que, "a punto de entrar en su quinto año, el conflicto en Ucrania sigue representando la mayor amenaza mundial para la seguridad nuclear", en tanto que los combates "ponen en peligro la infraestructura crítica" y el "suministro de energía en los sitios nucleares vulnerables cercanos".

En este contexto, Grossi ha presentado la existencia de un suministro de energía externa "confiable" como "un salvavidas de seguridad fundamental" con el que deberían contar "todas las instalaciones nucleares", si bien ha enfatizado que "la mejor manera de garantizar la seguridad nuclear es poner fin a este conflicto".

No obstante, citando los 'Siete Pilares' del OIEA para la seguridad nuclear durante los conflictos armados, ha insistido que "deben hacerse todos los esfuerzos posibles para garantizar que la energía externa siga estando disponible y segura en todo momento".

Se trata de "directrices que cuentan con un amplio apoyo internacional, incluido el de las partes directamente involucradas", ha recordado el representante del OIEA, que "ha pedido reiteradamente su adhesión, incluso en el Consejo de Seguridad de la ONU".

Así las cosas, Grossi ha lamentado que --pese a los esfuerzos del OIEA-- centrales nucleares como la de Zaporiyia continúan expuestas a "riesgos persistentes" y que otras instalaciones nucleares y subestaciones eléctricas de Ucrania también se están viendo afectadas. Estos daños "socavan la seguridad nuclear y deben evitarse", ha apostillado, asegurando que "las instituciones internacionales pueden ayudar a reducir los riesgos y brindar previsibilidad en una guerra volátil", aunque "las medidas técnicas tienen límites".