MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

Al menos dos personas han muerto y otras tres han resultado heridas como consecuencia de los ataques lanzados esta pasada noche por Rusia y que han comprendido el uso de más de 85 aviones no tripulados, de los cuales una veintena han terminado impactando en suelo ucraniano.

Los fallecidos han sido identificados en la disputada provincia de Donetsk, en el este de Ucrania, particularmente en las localidades de Raygorodka y Alekseevo-Druzhkovka, donde han ocurrido las muertes, así como uno y dos heridos respectivamente, según la administración militar ucraniana de la región.

Mientras tanto, el Estado Mayor del Ejército de Ucrania ha informado del número de drones rusos y que, según datos preliminares, "hasta las 08.00 las fuerzas de defensa aérea habían derribado o suprimido 64 vehículos aéreos no tripulados modelos Shahed, Herbera, Italmas y otros tipos en el norte, sur y este del país":

"Se registraron impactos de 20 de estos aviones en 13 puntos", según el comunicado, que no habla de momento de daños en la infraestructura energética, matiz a tener en cuenta porque Rusia ha confirmado que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha pedido una suspensión provisional de esta clase de ataques para no congelar a la población civil ucraniana.

En su discurso nocturno del viernes, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció que los ataques rusos estaban alcanzando "infraestructuras civiles y logística de transporte" así como un ataque aéreo contra infraestructura de gas en la región de Donetsk. Rusia se ha limitado a confirmar que recibió la petición de Trump pero no ha hecho más declaraciones al respecto ni dado una respuesta a la solicitud.